jueves, 19 de marzo de 2015

Trasplante de órganos

Usted puede necesitar un trasplante de órganos si uno de sus órganos no cumple con sus funciones. Esto puede ocurrir a causa de una enfermedad o lesión. Cuando se le realiza un trasplante de órganos, los médicos extirpan un órgano de otra persona y lo colocan en su cuerpo. El órgano puede provenir de un donante vivo o muerto.
  • Corazón
  • Intestino
  • Riñón
  • Hígado
  • Pulmón
  • Páncreas
Las personas que necesitan un trasplante de órganos suelen tener que esperar el órgano durante un largo tiempo. Los médicos deben hacer coincidir a los donantes con los beneficiarios para reducir el riesgo de rechazo del trasplante. Eso ocurre cuando el cuerpo de quien recibe el órgano (beneficiario) niega el órgano nuevo, provocando que no funcione correctamente. Las personas a quienes se les realizó algún trasplante deben tomar medicamentos por el resto de sus vidas para ayudar a impedir que sus cuerpos rechacen el órgano nuevo.

Sistema inmunitario

El sistema inmunitario es aquel conjunto de estructuras y procesos biológicos en el interior de un organismo que lo protege contra enfermedades identificando y matando células patógenas y cancerosas. Detecta una amplia variedad de agentes, desde virus hasta parásitos intestinales, y necesita distinguirlos de las propias células y tejidos sanos del organismo para funcionar correctamente.

factores de riesgo en el trabajo

En este vídeo se invita a todos a que valoremos los factores que pueden causar daños en nuestro organismo humano que llevándolo a los extremos nos puede causar la muerte.

Efecto del alcohol en el cuerpo humano






Estilo de vida saludable

  • Dieta equilibrada: una alimentación saludable se rige por incluir todos los alimentos contemplados en la pirámide nutricional, pero en las proporciones adecuadas y en la cantidad suficiente (no más) para mantener las necesidades nutricionales del organismo en función del consumo energético que éste realiza con la actividad diaria. El valor energético diario de la dieta debe ser de 30-40 kilocalorías por hilo de peso. Los hidratos de carbono deben ocupar un 50-55% de los nutrientes, con no más de un 10% de azúcares simples. Las grasas han de ser un 30% del valor energético total, repartiéndose del siguiente modo: un 15-20% de grasas monoinsaturadas, un 5% de poliinsaturadas y no más de un 7-8% de saturadas. Las proteínas consumidas no deben superar el 10% de la dieta. Finalmente, se debe aportar al organismo unos 20-25 gramos de fibra vegetal.
      
  • Hábitos tóxicos: el tabaco, el alcohol y las drogas inciden de forma muy negativa sobre la salud. La única tolerancia se refiere exclusivamente al vino o la cerveza, de los que incluso se recomienda el consumo del equivalente a una copa diaria.
       
  hábitos de vida saludable

  
  • Ejercicio físico: las recomendaciones generales determinan unos 30 minutos diarios de actividad física, siendo suficiente caminar a paso rápido durante este tiempo. Ello permite quemar las calorías sobrantes y fortalecer músculos y huesos, pero también ayuda a controlar la tensión arterial, el colesterol y los niveles de glucosa en sangre, además de contribuir a la eliminación del estrés y ayudar a dormir mejor, adquirir un estado de relajación y evitar cambios de humor, mejorar la autoestima y el estado de satisfacción personal. También puede ser un buen medio para desarrollar una saludable actividad social cuando el ejercicio se hace en compañía.
      
  • Higiene: una higiene adecuada evita muchos problemas de salud: desde infecciones a problemas dentales o dermatológicos. El concepto de higiene no sólo se refiere al aseo y limpieza del cuerpo, sino que afecta también al ámbito doméstico.
      
  • Productos tóxicos: son muchos los productos a los que la exposición del organismo, puntual o continuo, puede resultar en un serio riesgo para la salud. La contaminación ambiental de las ciudades está considerado como uno de los factores de riesgo más importantes para la salud.
      
  • Equilibrio mental: no se refiere a la existencia de enfermedades mentales, sino al estado de bienestar emocional y psicológico, necesario para mantener y desarrollar las capacidades cognitivas, las relaciones sociales y el afrontamiento de los retos personales y profesionales de la vida diaria. El estrés, el cansancio, la irascibilidad, la ansiedad son, entre otros, algunos de los signos que indican que el estado mental no es del todo saludable.
      
  • Actividad social: las relaciones sociales son un aspecto fundamental para la salud del ser humano y, en consecuencia, para un envejecimiento saludable. El aislamiento social puede llevar a un deterioro gradual e irreversible de las capacidades físicas y mentales, incluso a la incapacidad física y la demencia.

¿Que es estar sano?

Muchas veces una palabra puede definirse de distintas maneras, como sucede con el término salud. Según el diccionario, consiste en el ejercicio normal de todas las funciones, pero para mucha gente significa sencillamente no estar enfermo.
La Organización Mundial de la Salud considera que ?la salud? es un estado de total bienestar físico, mental y social y no tan sólo el no tener achaques o enfermedades. Otra manera de enfocar esta cuestión es definir la salud en relación con valores que se puedan medir; así, se determina que una persona está sana si su temperatura, su presión arterial, su nivel de glucosa en la sangre y otros valores son normales. El problema en este caso es que entre los individuos hay un amplio margen de variabilidad biológica; lo que en unos es normal, no tiene que serlo necesariamente en otros.
Para muchos teóricos de la medicina, el concepto de salud es algo relativo; significa una cosa tratándose de un bibliotecario que trabaja en un lugar tranquilo sin tener que hacer esfuerzos físicos, y otra distinta en el caso de un albañil que trabaja en una ruidosa construcción. En otras palabras, para considerarnos sanos no tenemos necesidad de medirnos con patrones absolutos, basta con que podamos cumplir las demandas de nuestro estilo de vida.

viernes, 6 de marzo de 2015

Obesidad

La obesidad es una enfermedad crónica tratable. Se produce cuando existe un exceso de tejido adiposo (grasa) en el cuerpo. Aparte del problema que de por sí representa la obesidad, los expertos advierten de que sus efectos más negativos se producen porque actúa como un agente que exagera y agrava a corto plazo y de forma muy evidente patologías graves como la diabetes, la hipertensión, las complicaciones cardiovasculares (especialmente la cardiopatía isquémica), e incluso algunos tipos de cáncer como los gastrointestinales.
Con excepción de las personas que son muy musculosas, aquellas cuyo peso supera en un 20 por ciento o más el punto medio de la escala de peso según el valor estándar peso/altura, son consideradas obesas. La obesidad puede ser clasificada como leve (del 20 al 40 por ciento de sobrepeso), moderada (del 41 al 100 por cien de sobrepeso) o grave (más del cien por cien de sobrepeso). La obesidad es grave en solamente el 0,5 por ciento de las personas obesas.